Respeto máximo a la Eucaristía
Álvaro Marlon Chacón Fallas – Desamparados
“No hace mucho asistí a una ceremonia de Primera Comunión, en donde al momento de recibir la S. Comunión, los niños se acercaban acompañados por sus padres y ellos mismos comulgaban con sus hijos… Los padres que por alguna razón no podían comulgar recibían un pan distinto, que había sido bendecido anteriormente. Me explicaron que era como un símbolo que apuntaba a algo más, es decir, a la S. Comunión que ellos no podían recibir. Además de sorprendido, quedé inconforme, porque creo que ese rito crea confusión particularmente en los niños que aún no han podido asimilar del todo que sea una bendición distinta de la Consagración por la cual el pan y el vino, ya no son pan y vino, sino el Cuerpo y la Sangre de Jesús. ¿Qué piensa Usted, Monseñor?
- Antes de contestarle, he hablado también con otros sacerdotes y fieles, para ver también su reacción a lo que usted me relata, estimado Álvaro Marlon. De un modo más detenido he comentado todo con el Padre encargado del CONALI que es la Comisión Nacional de Liturgia y que actúa en nombre de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, y todos estamos de acuerdo en está fuera de toda duda que la intención del Sacerdote que pensó en ese rito, es una intención muy recta, propia de quien no quiere “excluir” a nadie, de quien deja al Señor todo juicio. Sin embargo, todos estamos igualmente de acuerdo, en que el rito del pan bendecido en una Ceremonia de Primera Comunión, para los padres que no pueden comulgar, crea necesariamente confusión, desconcierto, y además en lugar de crear una sensación de “no- exclusión”, se está subrayando la diferencia y concretamente que “ellos” no pueden comulgar.
Creemos que hay que pensar en otros modos, en otros gestos, para decirles a todos que la Iglesia no excluye a nadie, que está abierta a todos, aunque en el respeto máximo de la S. Eucaristía y de su significado.